España ha ganado el Mundial. Durante semanas, el nombre del país aparecerá en los anuncios, en las redes sociales y en las conversaciones de millones de personas en todo el mundo. La selección conseguirá así, por unos días, algo por lo que las grandes empresas llevan años pagando millones: que una marca sea reconocida y asociada a una emoción positiva. La pregunta es si esa atención puede traducirse en un crecimiento para la economía española. La respuesta de los expertos es que sí, que el impulso puede añadir algunas décimas de PIB, pero solo a corto plazo.

