Todos sabían que la salida y las primeras curvas del Gran Premio de Bélgica en la montaña rusa de Spa-Francorchamps iba a ser relevante para la Fórmula 1. Y el espectáculo en pista no defraudó, con un inicio bonito en el que uno de los claros candidatos a la corona, George Russell, terminó su carrera pocos segundos antes de ver el semáforo verde de inicio. Lo peor que le puede ocurrir a un piloto, y más si es el que persigue al líder Andrea Kimi Antonelli, que aterrizó en las Ardenas con 25 puntos de renta sobre su compañero en Mercedes.

