Luis de la Fuente ha expuesto durante este Mundial su admiración por las obras y pensamientos de Marco Aurelio. El hombre que dirigió los designios del Imperio romano entre los años 161 y 180 dejó una obra que, camino de los 2.000 años después, sigue siendo guía del buen gobierno: Meditaciones. A su contenido se ha remitido el seleccionador en repetidas ocasiones. En sus actos y palabras se encuentran huellas de lo dejado al mundo por el emperador que cerró la llamada era de los Cinco Buenos Emperadores. «Es mi método. Seguro que hay otros, pero hay una cosa de la que estoy seguro: este funciona», sostiene De la Fuente.

