Aquel verano de 1976 no solo alumbró el mito de Seve, el rebelde de 19 años que fue segundo en el Open Británico de Royal Birkdale. La fecha quedó grabada como el periodo de más calor en la historia de Inglaterra: 14 días alcanzaron o superaron los 30 grados, un horno en esas latitudes. El registro se ha mantenido intacto hasta ahora, medio siglo después, precisamente cuando el Open ha vuelto a Southport. Según la Universidad de Reading, el pasado domingo fue el decimoquinto día del año en que el termómetro tocó o rebasó esa cifra.

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