No era sólo un partido de fútbol. Nunca lo puede ser entre Inglaterra y Argentina. El conflicto armado sobre la soberanía de las Islas Malvinas de 1982 y la derrota argentina en dicha guerra se mantiene fresco en la memoria de los argentinos, que aprovechan cada enfrentamiento con los ingleses para reivindicar como suyo el archipiélago del Atlántico Sur.

