En cada partido de Argentina en el Mundial 2026 hay un pequeño detalle que no pasa desapercibido para los más observadores. No está en las botas, ni en el brazalete de capitán, ni en el uniforme. Está en la muñeca. Jugadores como Lisandro Martínez o Nahuel Molina vuelven a lucir la característica pulsera roja de siete nudos, un amuleto que también llevan otros futbolistas de la Albiceleste como Giovani Lo Celso y que, con el paso de los años, se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de la selección de Scaloni.

