Mikel Merino junto a Lamine Yamal en el Cotton Bowl Stadium.

Fue en Múnich, hace poco más de dos años, cuando Europa conoció a un chaval llamado Lamine Yamal. Era la semifinal de la Eurocopa 2024 y todavía no había cumplido 17. Interpretó, sin embargo, cómo lastimar a su rival: “Me di cuenta de que Francia tenía un problema en el medio, dejaban ahí a gente suelta”. Se instaló en el carril central para sacar un precioso y potente disparo que se coló en la escuadra de Maignan. La Roja se impuso ante Les Bleus en Alemania, este martes también su rival en Estados Unidos, México y Canadá. Y, de nuevo, en la antesala de una final.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *