El Mundial 2026 sigue dejando historias que van mucho más allá de lo que ocurre sobre el césped. En la antesala del vibrante duelo de octavos de final entre Argentina y Egipto, todos los focos apuntan a un nombre propio en el conjunto africano: Mostafa Shobeir. A sus 26 años, el guardameta no solo se ha consolidado como el cerrojo de los «Faraones» a fuerza de rendimiento, sino que carga sobre sus hombros con un apellido que, de manera indirecta, cambió las reglas del fútbol para siempre. En la primera parte paró un penalti a Messi.

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