Argentina aterriza en Miami, en la costa este de Estados Unidos, con la intención de sellar su pase a los octavos de final del Mundial 2026. Lejos de las especulaciones previas al arranque del torneo, que consideraban un clásico rioplatense con Uruguay o hasta un choque temprano con España entre los escenarios más realistas para la Albiceleste en la nueva ronda de dieciseisavos de final, la selección argentina se enfrentará a Cabo Verde: una isla al noroeste de África con poco más de medio millón de habitantes convertida en el equipo revelación del torneo, invicta después de clasificarse segunda en un grupo que compartía con España, Uruguay y Arabia Saudí con tres empates.

