El estreno con victoria de Naomi Osaka ante la francesa Elsa Jacquemot (1-6, 5-7) en Wimbledon no ha pasado desapercibido y, esta vez, no ha tenido nada que ver con el juego. La japonesa ha vuelto a convertir la pista de tenis en una pasarela de moda y se ha presentado al partido con un elegante kimono blanco.

