El Madrid cerró su pase a los octavos de la Champions a falta de dos jornadas para terminar la fase de grupos y continúa invicto este curso (11 victorias y dos empates). Al peso, pocos reproches. Sin embargo, la sensación con la que se marchó de Varsovia tras empatar (y gracias) ante el emotivo Shakhtar en la previa del clásico es que ha aflojado las tuercas en las dos áreas. Si la temporada pasada cimentó sus títulos a partir de la contundencia en ambas orillas, con Courtois y Benzema marcando el paso, en este arranque ha perdido esa gracia.

