Wyndham Clark puede respirar aliviado tras ganar su segundo US Open con un golpe de ventaja sobre Sam Burns tras una agónica jornada final en Shinnecock Hills. Ya sabíamos que el golfista de Denver no es de los más queridos del circuito, especialmente desde que rompió unas taquillas el año pasado en el vestuario de Oakmont tras fallar el corte en el US Open, pero el caso es que hoy incluso tuvo que intervenir la policía.

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