Mathieu van der Poel firmó la contrarreloj más solvente de su carrera en el Tour de Suiza. 26:28″ volando a 53,3 km/h de media sobre un trazado de 23,7 km y con el sol cayendo a plomo. Sólo el extraterrestre Pogacar pudo superar su marca por apenas 0,04 segundos de diferencia (cuatro centésimas). Un final épico entre dos de los grandes titanes del pelotón.

