
“Este es uno de los mejores campos que tenemos”. Ángel Gómez dice esto y señala con su mano un terregal que se extiende frente a él, donde el Real Madrid cae 2-1 ante un equipo que juega con la camiseta de Los Pumas. Una lluvia ligera da tregua al campo 1 del Deportivo Hermanos Galeana; el suelo luce compacto, sin el polvo que se levanta cuando está seco, ni el lodazal que lo cubre cuando hay tormenta. En los costados del terreno de juego, lejos de las porterías, se alcanzan a distinguir franjas de pasto que sobreviven a las batallas del fútbol llanero, el auténtico deporte nacional.



