Sucedió el flechazo en la primavera de 2024 a los pies del Monte Grappa. La selección española de ciclismo llegaba a la primera edición del GP Baron, cita desde entonces ineludible en el calendario juvenil, con dos de los más deslumbrantes talentos del panorama internacional, Héctor Álvarez y Adrià Pericas, ambos del 2006, la misma generación del huracán Paul Seixas. En la última etapa, con Pericas líder por pocos segundos, un nombre embelesó a Manu Mateo, director del joven combinado nacional. “Ese día se metió en fuga un polaco que nos complicaba mucho la victoria final”, recuerda. “El equipo se nos descomponía: Iker Gómez se encontraba fatal, [Luis Alberto] Lajarín parecido y Marco Martín más de lo mismo”.

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