No se recuerda un final igual de chusco en un Mundial de F1. Justo al contrario del año pasado,<strong> donde se vivió el mejor de la década entre Verstappen y Hamilton jugándose la corona en la última vuelta de la última carrera.</strong> Cuando se ha visto aquél de Hamilton y Massa en 2008, con la corona cambiando de manos una curva antes de la meta, <strong>cuando en en 2010 se vivió la angustia de Alonso sin poder remontar,</strong> cuando en 2016 Hamilton y Rosberg también se lo jugaron en Yas Marina… de repente llega lo de Japón, tan chafardero que merece una revisión.

