Un abandono en la vuelta 6 y otro en la 40. El de Stroll por la caja de cambios y el de Alonso por una batería que se rompió, a pesar de ser nueva. Es lo mismo que pasaba en los test de invierno de Bahréin y que sigue aflorando. El GP de Barcelona ha sido desastroso para Aston Martin, a pesar de los pasos dados por Honda desde Miami, de haberse mitigado las vibraciones y de pequeñas mejoras en la manejabilidad, que en Montmeló quedó claro que no son tales o como se pensaban.

