Los Mercedes parecían estar en problemas para reeditar otro doblete, ante un Hamilton que llegaba como un disparo a mitad de carrera. Y un coche de seguridad virtual, el originado por la avería del coche de Alonso, le dio la victoria en bandeja. Pero la hubiera logrado de todas formas, a tenor de la ventaja que tuvo en meta. Lewis ha vuelto, pleno de confianza y tendrá a Ferrari a su lado para intentar el imposible. La renta de un Antonelli que ve cortada la racha, de cinco consecutivas es de 41 puntos sobre el heptacampeón. Y queda toda la temporada por delante.

