El Barcelona será el rival del Fuchse Berlín en la final de la Liga de Campeones después de sufrir muchísimo ante el Aalborg danés en un encuentro que pareció tener de cara al descanso pero que se le complicó en la segunda parte, en la que perdió una claridad de ideas que recuperó en la prórroga. En ella anotó nueve goles en diez minutos para acabar 37-32.

