las temidas, desde que Mourinho entrara en escena, ‘calabazas’ de Bernardo Silva al Atlético suponen un duro golpe en la línea de flotación rojiblanca. No ya porque el portugués haya decidido declinar la oportunidad de convertirse en su estrella para jugar en el eterno rival, que también, sino porque su negativa obliga a replantear la hoja de ruta, tanto en lo deportivo como en lo económico, que Mateu Alemany tenía trazada para este verano.

