Sonia Souid (Clermont-Ferrand, 1985) lleva el fútbol y el deporte en las venas por culpa de su padre, que fue preparador físico en distintos clubes, sobre todo de Oriente Medio. Fue a los 25 años cuando dio el paso y decidió tirarse al vacío para convertirse en representante. Hasta encontrar su camino, fue jugadora de voleibol, Miss Auvergne 2003, modelo de algunas marcas, recepcionista de hoteles o agente inmobiliaria en París.

