Pablo Carreño ha renacido en Roland Garros. El jueves 15 de mayo, se vio obligado a renunciar a disputar los cuartos de final de la Copa Faulconbridge de Valencia por culpa del hombro derecho. “Tenía líquido y no podía con la raqueta”, cuenta. Pasados 14 días, se ha clasificado por cuarta vez en su carrera para la cuarta ronda de Roland Garros.

