En un partido al que le sobraron las áreas, nadie tuvo el vuelo de Militão. En el madrugar del encuentro, el central brasileño puso a rebufo al Getafe con un poderoso cabezazo. Suficiente para el Real Madrid, muy calculador toda la jornada. Con todo el tiempo del mundo por delante no tuvo respuesta el equipo de Quique Sánchez Flores, sin volumen ofensivo pese a su amplia nómina de atacantes. Frente al campeón, todos secos. Al Getafe le va abrigarse. El Madrid, poco exigido en el perímetro de Lunin, se ocupó de tramitar el duelo con freno. Hasta Vinicius, de naturaleza revoltosa, acabó por contenerse. En una temporada sin tregua habrá muchos encuentros para arrancar la hoja del calendario, sin más. Nadie rebobinará el partido, salvo para repasar algunas maniobras de Vinicius, siempre con la chistera a punto.

