Se esperaba llegar a un acuerdo final el pasado fin de semana, pero no acabó sucediendo. Los motorizadores de la F1 debían votar los cambios en los motores de 2027 y eliminar el reparto 50/50 entre gasolina y electricidad, para pasar a un 60/40, que se lograría aumentando el flujo de combustible. Es lo que quiere la FIA, la mayoría de los pilotos y también los aficionados más fieles y tradicionales… pero hay dos equipos que están dudando y se necesitan cuatro de los cinco votos favorables.

