La Fórmula 1 ya está diseñando su futuro a largo plazo, y el rumbo parece dar un giro de 180 grados con respecto a la tendencia tecnológica reciente. Mientras los despachos del ‘Gran Circo’ todavía negocian modificaciones de urgencia para el reglamento de unidades de potencia de 2027 o 2028 tras el evidente fiasco y la excesiva dependencia eléctrica de la normativa estrenada este mismo 2026, entre bastidores ya se cocina la verdadera revolución de la próxima década.

