Eder Sarabia se sinceró y explicó uno de los motivos por los que deja el banquillo del Elche: «Realmente es una profesión tremendamente exigente y en la que, a veces, desatiendes otras cosas que evidentemente para un ser humano son muy muy importantes. Tu familia, tus hijos… Tenemos dos hijos pequeños que demandan mucho; la relación con con mi mujer, que la tengo aquí, pero también me gustaría que que fuera mejor; con mis amigos; con mis padres; con mi hermana… Todo eso pues nos hace entender que es un momento de parar», explicó.

