Los que crecimos disfrutando de un gran Real Zaragoza, orgullo de la ciudad y muy respetado a nivel nacional e internacional, nunca pensamos que veríamos a este equipo fuera del fútbol profesional. Pero ese día ha llegado gracias al nefasto trabajo del grupo de empresarios que forman el fondo de inversión que decidieron comprar el club aragonés en 2022. Maldito día. Llegaron con el gran objetivo de construir La nueva Romareda y se olvidaron por completo del proyecto deportivo. Eso sí, han ido reducido la gran deuda que había pero el fracaso deportivo es tan grande que borra todo lo demás.

