Alejandro Davidovich ha pasado en tres días de los 10 grados de Hamburgo, torneo previo a Roland Garros, a los 32 de París. Es por eso que ha sufrido tanto en el debut ante Damir Dzumhur por el poco de tiempo de adaptación a unas condiciones que son extremas en el Abierto galo, poco dado al calor durante las dos semanas de competición.

