El fútbol inglés es origen del deporte rey y principal destino del capital extranjero. Con mayoría accionarial norteamericana y asiática, los clubes de Reino Unido requieren cada vez más inyecciones de dinero para sobrevivir. En la Premier League, pese a generar ingresos récord, los equipos perdieron 754,3 millones de libras (882,8 millones de euros) en 2024-2025, cuatro veces más que la temporada anterior y casi tanto como en los años de la pandemia. Peor es la situación en la Championship, la Segunda División inglesa, que vive desde hace décadas sobre el alambre. Desde 2014-2015, las pérdidas agregadas alcanzan ya los 2.800 millones de libras (3.232 millones de euros), según datos extraídos de Intelligence 2P, la unidad de estrategia e inteligencia de mercado de 2Playbook. Un escenario muy lejano de la sostenibilidad que promulga UEFA y que, en cierto modo, llevó a la creación de un regulador independiente para fiscalizar este ecosistema en el país.

