El Real Zaragoza tiene pie y medio en el descenso tras encajar otra derrota en el Ibercaja Estadio, esta vez frente al Sporting de Gijón. La permanencia se encuentra a cinco puntos cuando únicamente restan seis por disputarse, un escenario que deja al conjunto aragonés dependiendo prácticamente de un milagro. La fe en la salvación es ya mínima debido a la combinación de resultados que tendría que darse, y ni siquiera el propio técnico transmite demasiada esperanza.

