El nombre de Mourinho se agranda día a día en el debate madridista. A falta de otra opción mejor, tendrá su lógica que Florentino se incline por el único entrenador al que realmente respetó, casi diría que temió, y no sé por qué. Dado que se detectan como principal problema del club las permanentes desautorizaciones del presidente a sus entrenadores, surge el nombre de Mourinho como única receta válida por deducción al absurdo.

