Hay futbolistas que dejan títulos. Otros, estadísticas. Y luego están los que dejan algo mucho más difícil de explicar: pertenencia. Iñigo Lekue (Bilbao, 33 años) ha sido durante once temporadas exactamente eso para el Athletic. Un hombre de casa, un rostro reconocible en los días felices y también en las tardes grises, un futbolista que nunca necesitó hacer ruido para hacerse importante.

