Escribo fascinado por el partidazo del Rayo, finalista de la Conference después de ganar los dos partidos al Rácing de Estrasburgo, equipo nodriza del Chelsea y titular de una ciudad de inmenso pedigrí. Vallecas es un barrio trabajador, cuyo nombre recorre hoy Europa por esta hazaña de su querido Rayito, ha metido en una final europea dando, de paso, ha dado un impulso a nuestro campeonato. Con su doble victoria ha garantizado la quinta plaza española para la próxima Champions, de lo que se beneficiará el Betis, o si no el Celta, pero que en cualquier caso prestigia nuestro campeonato. Si un equipo de la zona media de nuestra tabla puede dar un zapatazo aquí, es porque LaLiga es mejor de lo que con frecuencia nos predicamos aquí, mortificándonos.

