Si ya lo hizo en la ida, ¿por qué no lo iba a hacer en la vuelta? Alemao, con el 9 de la franja en su camiseta, con el barrio tras él, con la historia de un equipo único a sus espaldas y con una historia ya escrita que lleva al Rayo Vallecano a la primera final de su historia, a Leipzig a la final de la Europa League. Esta vez no fue de cabeza, pero el tanto sí vino de una jugada de córner. Una segunda jugada, donde tienen que estar los delanteros o los jugadores que firman goles históricos, primero fue Lejeune el que remató dentro del área como preludio de lo que estaba a punto de suceder. Otro gol de Alemao para la historia.

