Triste fin a la época de Julen Lopetegui en el Sevilla. El Dortmund goleó sin piedad a un equipo roto y sin recursos, el peor que se recuerda por estos lares del presente siglo y que se hunde sin remedio. Ahora tocó en la Champions, donde prácticamente ha dicho adiós a sus posibilidades de clasificarse para los octavos tras la goleada recibida ante un Dortmund que, como todos los que pasan por Nervión, se limitó a aprovechar los regalos de un rival blandísimo en defensa. El Sevilla lo intentó, pero no puede. Sus jugadores corren sin orden y desprenden una debilidad mental pasmosa. Cada llegada del equipo rival es sinónimo de peligro. Sin duda, el Sevilla afronta la crisis deportiva más importante de este siglo.

