Si se adopta un registro bíblico, puede decirse que el Real Madrid emite señales de fin de los tiempos de manera cada vez más intensa. El proceso de implosión se ha acelerado esta semana. El martes por la tarde una fuente anónima (“entorno”) que actuaba en nombre de su futbolista mejor pagado, Kylian Mbappé, envió un comunicado a la agencia AFP para decir que se habían malinterpretado las vacaciones con su pareja y defender su “implicación” con el club. Esa misma noche Álvaro Carreras publicó en Instagram otro comunicado en el que confirmaba que Rüdiger le había pegado en el vestuario, algo por lo que el alemán se disculpó, y en el que también defendía su propio “compromiso”. Este miércoles la práctica en Valdebebas se cerró con un enfrentamiento encendido entre Tchouameni y Valverde, adelantado por Marca, y confirmado a este periódico por fuentes presentes en Valdebebas. La disputa se terminó zanjando de manera civilizada en el vestuario.

