La Fórmula 1 es imprevisible. Ha enseñado con los años que nada se puede dar por hecho pese a que las cosas lleven a pensar en un desenlace ‘fácil’ viendo los inicios de temporada. Un ejemplo fue aquel maravilloso 2021 de Hamilton heptacampeón hasta que Latifi falló y Verstappen atacó con todo, con Piastri en 2025… y Andrea Kimi Antonelli quiere que esa historia no se repita. Porque ya ha enlazado tres triunfos, es más líder del Mundial y la sensación es de grandeza. Porque tiene suerte, sí. Pero el nivel de los mejores de siempre.

