<strong>Sevilla</strong> fue un rayo de luz que apagó, más bien arrasó, el tren de <strong>Brujas</strong>. El <strong>Atlético</strong> llegaba al <strong>Jan Breydel Stadion</strong> dispuesto a auparse a lo más alto del grupo y acabó con una cornada de varias trayectorias. Un revolcón inesperado por la entidad del rival, por mucho que los belgas sorprendieran en las primeras jornadas al ganar al <strong>Bayer</strong> en este mismo escenario y voltear al <strong>Oporto en Do Dragao</strong>.

