El Atlético de Madrid, sin ocultar que piensa más en el partido del martes en el Emirates Stadium, en la vuelta de la Champions, que en la Liga, barrió a un Valencia sin fútbol ni personalidad (0-2). Diego Simeone, que cumplía su partido número mil como entrenador —795 en su Atleti— llenó su once de suplentes y canteranos. Suficiente para dominar a su antojo al cuadro de Carlos Corberán. En la segunda parte, rizando el rizo, dos debutantes como Iker Luque (20 años) y Miguel Cubo (18) marcaron los dos goles que acabaron con la resistencia de Mestalla.

