En el minuto 54 de partido el estadio de Vallecas presenció un cabezazo que puede pasar a la historia. No fue un remate de cabeza más, fue un cabezazo histórico. Botó el córner Isi corto al primer palo, como si fuera uno más de los miles que ha puesto a lo largo de su trayectoria, sin saber que lo que vendría dos segundos después puede llegar a ser histórico. Allí apareció el 9 del equipo, Alemao, y su cabeza o su nuca, o su espalda, o su cuello, lo que fuera para golpear un balón histórico que dibujó una parábola imparable para Penders que de momento le vale al equipo de la franja para dar una ligera ventaja a los suyos de cara a la vuelta.

