Huesca y Real Zaragoza llegaron al derbi aragonés en una situación límite. Ambos equipos están luchando por no descender a Primera RFEF. Esa complicada situación clasificatoria hizo que saltaran chispas entre los jugadores de uno y otro equipo, una circunstancia  que degeneró en un puñetazo del meta del Zaragoza Andrada a Pulido en los minutos finales y que ocasionó una tangana que acabó con tres expulsados

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