Un gol de Bellerín en el 94′ liquidó la noche y, de paso, cualquier conversación sobre LaLiga. El Madrid se fue de La Cartuja con un punto y la sensación, más que manifiesta, de que la temporada se le ha ido de las manos. En apenas dos meses ha pasado de verse dependiendo de sí mismo a ver cómo el Barça se aleja con ocho victorias consecutivas en el bolsillo. La distancia ya no invita a hacer cuentas… ni ilusiones.

