El polen revolotea sin parar por toda la Caja Mágica, donde estos días abundan los picores, los estornudos y las narices rojas. Rojo no, pero sí de llamativo color platino, luce el pelo desde hace unos meses el atrevido Dani Mérida, brillante incorporación para el presente y el porvenir del tenis español. “Es un sueño haber entrado en el top-100 y haber ganado mi primer partido aquí, pero bueno, yo siempre voy paso a paso. Ya estoy pensando en trabajar más y en alcanzar el siguiente nivel. Quiero ir subiendo cada vez más”, decía el madrileño, tenista especial, después de sortear el jueves la primera ronda del torneo, haber firmado su primera victoria en un Masters 1000 y haber reforzado el estirón que le ha permitido romper varias barreras.
3 MILLONES EN AYUDAS DIRECTAS
Desde la federación se incide en que hoy día, la estructura diseñada por la directiva actual incluye 300 torneos de carácter internacional. “De hecho, somos el país con más ITF júnior del mundo y con más sub-12, 14 y 16 de Europa”.
Añaden que “el año pasado, por ejemplo, batimos récord de ayudas directas a jugadores y torneos con 3 millones de euros invertidos”, y especifican que esa cantidad, en un contexto de precariedad, “es casi un tercio del total del presupuesto”.
“Cuando el tenista está a punto de lograr ser profesional, pero todavía no está en el top-100, es cuando más dinero necesitan”, recalcan las fuentes consultadas, “y es cuando nosotros tratamos de ayudarles en todo lo que podemos”.
“Luego está el enorme talento de los jugadores y esa capacidad de ganar, que hace a los tenistas españoles únicos en el mundo”, zanjan acordándose de campeones como Santana, Orantes, Nadal, Alcaraz, Lilí, Arantxa, Conchita, Muguruza…
Como ya sucediera el jueves, el tenis de Mérida electrizó la Pista 3. Batió al galo Moutet y se enfrentará el lunes al griego Stefanos Tsitsipas (6-2 y 7-5 a Alexander Bublik). Este domingo recogerá el testigo Jódar, citado (no antes de las 21.30, Teledeporte y Movistar+) con João Fonseca.

