Rodrigo Mendoza está de vuelta. En un Atlético en el que pelea los minutos desde su llegada a principios de febrero, pero también en Elche, lugar en el que irrumpió en la élite como un meteorito ganándose el salto (hay que recordar que apenas tiene 21 años) a un grande de Europa como el conjunto del Metropolitano. Un salto bestial en el que trabaja el joven medio.

