El 4 de enero de 1931, el Alavés visitó por primera vez al Real Madrid en un partido de Liga. Si ese domingo, de viento helador y niebla, estaba Miguel Gila Cuesta no es algo que se sepa. Pero es muy posible que el futuro genio del humor español acabara entrando en Chamartín para ver ganar al Madrid gracias a un solitario gol. Lo marcó Mariano García de la Puerta muy cerca del descanso.

