la goleada recibida a manos del París FC bajó a tierra a un Mónaco que enlazaba siete victorias consecutivas en Ligue 1 y hasta una decena sin perder. Un ‘frenazo en seco’ del que no lograron reponerse ante el Auxerre (2-2) en El Principado. Ansu Fati, al menos, ayudó a salvar los muebles viendo portería casi dos meses después.

