Primer título para Matarazzo, el hombre del milagro, el que ha dado la vuelta como un calcetín a un equipo que sueña por todo lo alto. «Difícil de explicar. Es el fruto del trabajo y el compromiso. Todo el staff, los jugadores y los aficionados, cuyo apoyo ha sido… Un viaje inolvidable en el que mi sensación es que esto es solo el principio».

