Fuera del ruido sobre su futuro, el LIV Golf de Ciudad de México alcanzó su ecuador. Lo hizo con Jon Rahm en el liderato, mandón, a gran nivel, a pesar de tres bogeys, uno de salida y dos consecutivos, en el par 5 del 7 y cuando la tiró al agua en el 8. Con siete birdies, dejándose un par de putts por el camino, tiró 67 golpes para mandar por un golpe de ventaja sobre su compañero Tom McKibbin, Matthew Wolff y Harold Varner. Que los legionarios lo hicieran tan bien provoca algo jamás visto en los cuatro años de historia del LIV Golf. La Legión XIII manda por equipos por ¡19 golpes de ventaja!

