Beñat Turrientes soñaba desde que llegó a Zubieta con 11 años con lograr un título con la Real Sociedad y está a un partido de conseguirlo, esta final de una Copa del Rey en la que es el pichichi de su equipo, lo que le hace más partícipe aún. El 8 de los txuriurdin confiesa a MARCA que, como publicamos, pensó en salir en enero porque apenas jugaba, pero que la llegada de Matarazzo le cambió la vida.

