A Carlos Sainz le definen los retos. Desde que sólo era una promesa en ese entorno tan difícil de Red Bull los ha vivido de toda clase y condición. Pero los supera. Siempre. Es algo que también explica su valor como piloto. Quizá no es el más rápido de la parrilla de la Fórmula 1, pero sí un experto para detectar problemas, encontrar soluciones y desarrollar sus monoplazas. El 2026 no le ofrece respiro y vive una situación, de nuevo, igual con un coche alejado de la zona competitiva. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *